septiembre 03, 2014

CONATEL INVESTIGARÁ LA PRODUCCIÓN ESTADOUNIDENSE LEGENDS

No les gusta la CIA, ni en ficción

Para Oscar Lucien, exdirector del Ininco, está acción solicitada por el alto Gobierno "no tiene sentido"

En el tercer capitulo del drama fantástico de Howard Gordon nombran al presidente Nicolás Maduro 


VALENTINA RODRÍGUEZ 


La serie basada en el libro homónimo del novelista Robert Littell se estrenó el pasado mes de agosto
La ministra de Comunicación e Información, Delcy Rodríguez, solicitó el lunes, a través de su cuenta en Twitter @DrodriguezMinci , a la Comisión Na- cional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel) una "investigación a fondo" a la serie de ficción norteamericana Legends, por las "mentiras y manipulaciones" que presenta contra el presidente Nicolás Maduro.

En el tercer capitulo, "Señores de la guerra", del drama fantástico creado por Howard Gordon (Homeland ) que trasmite el canal por suscripción TNT, un terrorista que negoció un arma biológica es interrogado por un agente del FBI, que le pregunta: "¿Para quién lo estás comprando?", y el insurgente el responde: "No lo sé, hay un apoderado (...) Maduro. PSUV. Están preocupados por los disturbios de civiles en Venezuela".

La encargada de la cartera de comunicaciones considera que esta escena, esta acusación ficticia, responde a "un guion hollywoodense típico de acciones imperiales contra gobernantes legítimos", aseguró en la red social del pajarito.

Tras la petición de Rodríguez el director general de Conatel, William Castillo, informó que abrirían un proceso de investigación "sobre la manipulación mediática que expone la serie".

"Mañana (ayer) Conatel abre investigación sobre el caso de la serie Legends, transmitido por televisión por suscripción", expresó en @planwac.

Para Oscar Lucien, cineasta y exdirector del Instituto de Investigaciones de la Comunicación de la UCV (Ininco) abrir una investigación por esto "no tiene sentido" y menos cuando el país atraviesa serios problemas, como la "escasez de medicamentos".

"No he visto la serie, ni sé en qué contexto aparece esa alusión a Maduro, pero no le veo mucho sentido a preocuparse por esto y menos cuando en Venezuela padecemos de lo que no dudo en calificar un `genocidio sanitario’. Aquí hay un problema grave de personas muriéndose por no conseguir las medicinas para tratamientos crónicos, como para que el alto Gobierno se esté ocupando de una `bobería’ de esta naturaleza", indicó Lucien.

"Además, no sé a quién van a investigar, la ley venezolana no procede en los Estados Unidos, así que no pueden hacer nada contra la serie en cuestión. En tal caso desde Conatel lo que pueden es buscar un mecanismo para que no se trasmita en el país", aseguró.

El cineasta explicó que en muchas de las producciones de la televisión norteamericana, las historias ficcionales que presentan involucran a la CIA, al FBI, al Departamento de Estado y al mismo presidente de los Estados Unidos y "nunca he visto que ninguna de estas instituciones hayan reclamado que los nombren", concluyó. 

Diario Tal Cual, 3 de septiembre de 2014

agosto 29, 2014

Ley de la Comunicación Social

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¿Tiene sentido invertir tiempo en considerar bagatelas seudofilosóficas que parecieran escritas por alguien en un momento de delirio?
Debí vencer mi resistencia inicial porque una iniciativa legislativa sobre un tema tan complejo y delicado como la comunicación, si bien se presenta a título personal, debe responder a alguna necesidad del gobierno de la dupla Maduro Cabello de seguir estrechando el cerco rojo a los medios de comunicación. Luego de quince años en el gobierno no hay una sola acción que se haya avanzado en una real perspectiva de democratizar las comunicaciones. Y, para no dejar ningún suelto, digamos de una vez que lo ocurrido con la radio televisión comunitaria es una de las más grandes estafas y traiciones de este gobierno al someterlas al ideario excluyente de la “revolución”.
No pierdo tiempo en los considerando, la parte risible del anteproyecto de Ley de Comunicación Social presentado por el editor Gastón Guisandes, el miércoles 13 de agosto ante la Comisión de Medios de la Asamblea Nacional, para entrar en lo sustancial.
Llama la atención que una Asamblea Nacional, que se caracteriza por su morosidad, poco rendimiento y delegación de atribución legislativa en el poder ejecutivo, haya sido tan expedita para aceptar una iniciativa legislativa proveniente de un particular a apenas dos días del cierre del periodo ordinario de sesiones. La propuesta de Guisandes rompe todo esquema institucional de presentación de leyes ante la Asamblea Nacional: no es acompañada por firmas, no la presentan diputados, no aparece como decisión de la dupla gobernante. Al no haberse cumplido esta formalidad podría uno pensar que la Comisión de Medios conocía el proyecto y, en función de su importancia y urgencia, decidió darle el trámite. Pero ¿pudo alguien sacar algo claro de tan heterodoxos considerandos? Lo dudo, y la duda me conduce a pensar que el proyecto de Guisandes debe ser parte de un plan dentro de la tristemente famosa conceptualización de la hegemonía comunicacional. Notoriamente contiene lo que con justificada alarma rechaza el Colegio Nacional de Periodistas y reconocidos académicos venezolanos: el proyecto de marras es un torpedo contra la profesionalización del ejercicio del periodismo y contra la colegiación. Siendo tan “evidente” que toda persona “al momento de nacer, se incorpora a la vida con una propiedad que es, intrínsecamente, propia al ser” por qué debe inscribirse en un Capítulo Estadal del Colegio de la Comunicación Social que será creada por mandato de esta nueva ley. Cierto que en otro artículo se dice que tal inscripción es facultativa pero se parece mucho a las captahuellas del racionamiento de Maduro, es voluntaria pero obligatoria.
Estaríamos ante la misma estrategia utilizada en otros ámbitos de ir creando estructuras paralelas que socaban la institucionalidad existente, la cual no ha podido ser sometida ni en la consulta popular ni con las permanentes descalificaciones ni presiones.
Pero junto a este vistoso asunto de la desprofesionalización del ejercicio del periodismo y hay otro más opaco y pernicioso: la censura y la autocensura.
El artículo 17 establece: “Se consideran faltas inexcusables, publicar o difundir informaciones o noticias que expongan, causen la muerte o provoquen daño grave o irreparable, a personas que desconozcan cuanto vaya a publicar el comunicador social, conociendo éste, las consecuencias de la o las publicaciones a efectuar o efectuadas”. ¿Quiere decir esto que el comunicador debe llamar a la persona para consultarle el tratamiento u oportunidad de su noticia?
De la misma manera en el artículo 18 se dice: “Igualmente se considera inexcusable, publicar o difundir hechos que exponen al desprecio público o pueden producir males irreparables o muy conflictivos, a personas sobre las cuales se informa de estados, condiciones irrelevantes, que nada tienen que ver o en nada influyen en los hechos que originan la noticia o la información que se difunde o publica o difunde, ni en el desenlace de la misma”. ¿Cuál es el funcionario que va a hacer prevalecer su criterio?
Sin duda alguna, la presentación de este anteproyecto ha causado justa alarma en un año en que el gobierno ha avanzado en su asfixia a la libertad de expresión y al derecho a la información, agregando nuevas modalidades al cerco rojo: limitaciones en acceso a las divisas para adquisición de papel de los medios impresos, compras de medios de comunicación bajo opacidad absoluta de sus nuevos propietarios pero muy transparente el giro en sus nuevas políticas editoriales informativas favorables al ejecutivo, incremento de las abusivas cadenas presidenciales, cierre de programas, imperio de la autocensura.
Si Venezuela necesita legislación en el campo de las comunicaciones sería para dar cumplimiento al mandato constitucional del articulo 108 de ofrecer a los venezolanos un servicio público de radiotelevisión, en ofrecernos una norma jurídica que garantice el libre acceso a la información pública y, muy particularmente, una ley que regule el abuso de las cadenas presidenciales. #AbajoCadenas
El Nacional

agosto 21, 2014

(OTRA) RENUNCIA AL DIARIO EL UNIVERSAL 

Renuncia formal e irrevocable de FERNANDO OCHOA ANTICH a su columna semanal en el Diario EL UNIVERSAL.

Caracas, 2 de agosto de 2014
Señor ingeniero
Jesús Abreu Anselmi
Presidente de El Universal
Presente
Me dirijo a usted públicamente con la finalidad de informarle que en carta dirigida al licenciado Miguel Maita, editor de opinión de EL UNIVERSAL, hice formal e irrevocable renuncia de mi columna semanal que, durante casi dos décadas, escribí en dicho diario. Lo hago, porque ayer se cuestionó mi artículo semanal por no coincidir su contenido con la nueva línea editorial establecida por usted y los nuevos propietarios de tan importante diario venezolano. Creo de interés para la opinión pública manifestar mis observaciones sobre su cuestionable conducta y la nueva orientación editorial de EL UNIVERSAL.
El contenido de mi artículo se refería a los recientes e inaceptables hechos ocurridos en el Centro Penitenciario Militar de Ramo Verde con los detenidos políticos Leopoldo López. Enzo Scarano, Daniel Ceballo y Salvatore Luchesse al ser golpeados por una comisión de funcionarios encapuchados de la Dirección de Inteligencia Militar durante una requisa a sus celdas que no cumplía los requisitos establecidos reglamentariamente. También señalé la injusticia que significa la detención del general en jefe Raúl Isaías Baduel, del comisario Iván Simonovis y los demás agentes de la Policía Metropolitana
Establecer una línea editorial que limite la denuncia sobre un hecho tan irregular como el que narré en dicho artículo lo único que muestra es un claro interés, de usted y los nuevos propietarios de EL UNIVERSAL, de evitar cualquier crítica que se haga al régimen de Nicolás Maduro, obligando a los columnistas de EL UNIVERSAL a autocensurarse permanentemente. Ese tipo de actitud, de la cual usted es responsable,  es  un  paso  más  dado  por  el actual gobierno para limitar la libertad de prensa en Venezuela. EL UNIVERSAL había tenido la fortaleza de resistir las presiones del régimen chavista al mantener un sentido pluralista en su orientación periodista. Por lo que se ve, esa orientación terminó.
La historia de Venezuela, ha sido siempre una permanente lucha entre la libertad y la opresión. Los medios de comunicación nunca dejaron de ser factores fundamentales en la defensa de los derechos ciudadanos. Es muy triste, que usted y los nuevos propietarios de El Universal, no hayan tenido la entereza para oponerse a las presiones que claramente están recibiendo del actual gobierno para limitar la capacidad de crítica de sus colaboradores y columnistas. Tenga usted por seguro que nuestro pueblo no olvidará tan deplorable actuación, y recordará con dolor que entre los medios que se doblegaron ante el régimen chavista estuvo El Universal, dirigido por usted.
Fernando Ochoa Antich.