octubre 05, 2014

Acoso a la fuente: nueva estrategia de censura
Voceros sindicales y gremiales de la comunicación aseguran que después de perseguir a los medios y a los periodistas, gobierno quiere ahora el silencio de la sociedad


MARU MORALES 
mmoralesp@el-nacional.com @morapin


D el acoso directo contra los periodistas incómodos y el retiro de concesiones a medios audiovisuales, el Estado venezolano pasó en los últimos años a aplicar medidas judiciales y administrativas directas contra televisoras, radios y periódicos.

A partir de 2012 la estrategia transmutó hacia la compra de medios a través de grupos económicos afectos al modelo político de gobierno. Pero el último mes ha tomado fuerza una nueva forma de impedir la libre circulación de información: el acoso a las fuentes.

Solo en septiembre se registraron siete casos de acoso policial y judicial contra voceros gremiales y sindicales, horas después de haber ofrecido declaraciones a los medios, de haber denunciado irregularidades contractuales o de haber alertado a la opinión pública sobre asuntos de interés.

Marco Ruiz, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa; Lisbeth de Cambra, docente de comunicación social y dirigente del gremio periodístico, y Tinedo Guía, presidente del Colegio Nacional de Periodistas, coinciden en identificar el mecanismo como parte de la escalada contra la prensa que se registra en el país desde 1999.

El objetivo. Generar el silencio de la sociedad sería el objetivo central de la persecución a la fuente, alertaron los consultados.

Ruiz sostuvo que desde que Nicolás Maduro asumió la conducción del país se ha agravado la persecución a la crítica.

"Lo que pretenden ahora es que el ciudadano sienta que está solo en el problema, porque la denuncia ante los medios de comunicación permite construir comunidad y buscar soluciones. Ahora quieren generar miedo entre quienes tienen cierto liderazgo sindical, gremial, comunitario. Un miedo que genere la inhibición del debate de los temas de interés, para que la gente no se vea reflejada en el problema, sino en la consecuencia de emitir opiniones", dijo.

Guía llamó a los representantes de la sociedad a no dejarse intimidar. "Si la gente baja la cabeza una vez, lo tendrán que hacer siempre. Este gobierno no busca hegemonía de la comunicación, sino de la incomunicación", señaló.

De Cambra manifestó: "Evidentemente la inoculación del psicoterror y autocensura es algo sistemático de este gobierno. Nos toca entonces reforzar nuestro derecho de no revelar las fuentes de información, pero lo que no puede ocurrir nunca es que se deje de informar".

El desafío. "Estas acciones de represión son típicas en las dicARCHIVO taduras. A lo largo de estos 15 años a los periodistas y a los medios no han dado muy fuerte; ahora van contra las fuentes, en un nuevo tipo de práctica arbitraria tipo Cuba. Pero se les olvida que no estamos en 1958 ni somos una isla rodeada de tiburones y que la información siempre va a salir", expresó Lisbeth de Cambra, secretaria general del CNP-Caracas.

A juicio de Marco Ruiz la acción del Estado es reprochable y enfatizó en la necesidad de denunciarla. Cree que la situación plantea nuevos desafíos.

"En estos 15 años los periodistas hemos soportado y superado muchas agresiones de todo tipo. Ante este nuevo mecanismo, que tampoco servirá para ocultar el fracaso del gobierno en todas sus políticas, no podemos hacer menos. Nos toca ahora acercarnos a la verdad por distintas vías: un testimonio, el relato de un hecho, una grafica, resguardando la identidad de la fuente, pero nos toca seguir. Mientras más trabas nos pongan, más inteligentes, audaces y con más sentido de la responsabilidad debemos ser", indicó el dirigente sindical.

Tinedo Guía no ve sofisticación en la estrategia de acosar a las fuentes y lamenta que en vez de usar la información para mejorar la gestión, el gobierno emprenda una ola de persecución.

"Es mucho más burdo porque se trata de intimidar a personas por declaraciones que ya son públicas y que además parten de de situaciones que están en el ambiente, que son consecuencias de políticas equivocadas y de un ejercicio del gobierno que no da resultados positivos. En vez de tomar los alertas como guías para mejorar, la reacción es tratar de silenciarlos", afirmó.

EL NACIONAL - DOMINGO 05 DE OCTUBRE DE 2014

octubre 01, 2014

El control de los medios no es un objetivo democrático
Leonardo Pizani

Quieren cerrar Tal Cual
Habiendo nacido para proteger a reyes y emperadores, el desacato, la injuria, la difamación y la calumnia como formas penales avanzan con los regímenes autoritarios y retroceden con la democracia y los casos de Venezuela y Argentina son paradigmáticos en ese sentido.
Mientras en Argentina en los últimos 20 años esas figuras jurídicas se han despenalizado, en Venezuela no sólo se ha introducido la figura del desacato en los artículos 148 y 149 de la última reforma parcial del Código Penal, además se han incrementado las penas contempladas para los delitos de difamación en los artículos 444 y 446 con el claro objetivo de intimidar, censurar y controlar la opinión, la información y la prensa independiente. Eso ya lo han vivido los argentinos.
Los comunicadores argentinos sufrieron situaciones de acoso judicial similares y en algunos casos peores que las que sufren los venezolanos, pero mientras los primeros pudieron acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para proteger su derecho a la libertad de prensa, de opinión y de información, los venezolanos por ahora no disponemos de esa herramienta.
¿Es casual que Chávez haya sido militar y haya sido también quien introdujo en el Código Penal la figura del Desacato y quien sacó a Venezuela del Sistema Interamericano de Derechos Humanos? ¿Es casualidad también que sea ahora el Capitán Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional, quien utilice la figura de la injuria agravada para ir contra un pequeño diario independiente como Tal Cual, o todo responde a la lógica militar que se fundamenta en la jerarquía y la obediencia para someter, y cuyo único objetivo es la consolidación en el poder?
En este momento Argentina enfrenta grandes enemigos y serios problemas que sin duda ocupan todo el tiempo de su gobierno, sus políticos, intelectuales y comunicadores, pero creo que precisamente por eso, para preservar las libertades conquistadas con tanto dolor y sacrificio, tiene que encontrar el tiempo para ocuparse, más allá del discurso, de lo que está sucediendo con las libertades en Venezuela.
Se lo deben a si mismos. ¿O es que las centenas de argentinos -docentes, políticos, intelectuales, comunicadores, hombres y mujeres comunes y corrientes- que encontraron refugio en la Venezuela democrática primero cuando la dictadura de Onganía y después con el régimen de terror de Videla no aprendieron nada de esa experiencia?
¿Es tan fácil de olvidar la terrible sensación de abandono que vivieron hasta que en 1979 la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos -presidida por Andrés Aguilar, eminente jurista venezolano, demócrata cristiano para más seña- visitó el país y permitió comenzar a destapar ante el mundo las atrocidades que estaba sufriendo la gente?
Los argentinos saben que su libertad y su democracia no depende sólo de ellos. Por supuesto que son los principales responsables por haberlas conquistado y de preservarlas, pero es evidente que la solidaridad internacional fue muy importante y lo mismo sucederá en Venezuela.
Es en el mes de septiembre que Argentina conmemora la visita de la Comisión y fue también en un mes de septiembre, cinco años después, que la Comisión Nacional sobre la Desaparición de la Personas (CONADEP) presentó al Presidente Alfonsín el devastador informe que permitió el juicio a las juntas y el comienzo de lo que hoy es un avance inconmensurable en materia de DDHH. Pero es también en el mes de septiembre que Venezuela cumplió su primer año fuera del Sistema Interamericano de los Derechos Humanos en medio del más atronador de los silencios de sus países hermanos.
El caso Tal Cual
El 17 de enero de este año Carlos Genatios -ex ministro de Ciencia y Tecnología del ex presidente Chávez- escribió un artículo de opinión en el diario Tal Cual en el cual atribuyó al Capitán Diosdado Cabello ( Presidente de la Asamblea Nacional venezolana) la frase “Si no les gusta la inseguridad, váyanse”, aparecida como leyenda al pie mientras el Capitán declaraba en uno de los canales de TV del gobierno.
El 24 de enero el Capitán Cabello -asegurando que no había dicho tal cosa- formalizó una querella contra el articulista, el Director del diario -Teodoro Petkoff- y toda la junta directiva del mismo.
El día 6 de marzo, el Juzgado 29 de Primera Instancia en lo Penal aceptó la demanda por difamación agravada y dictó las medidas cautelares solicitadas por el querellante de prohibición de salida del país y presentación semanal de los demandados ante la jueza incluyendo a Teodoro Petkoff, hoy de 82 años de edad. Las penas contempladas en el Código Penal son hasta de 4 años de cárcel y multas millonarias.
Argentina forma parte de la Comisión de Unasur propiciadora del diálogo en Venezuela. Vista la relación que existe entre los dos gobiernos, una palabra, un gesto a tiempo pueden ser de gran importancia incluso para las futuras relaciones entre los dos países si en Venezuela la oposición ganara las próximas elecciones. 
(Publicado en Infobae, 1 de octubre de 2014)

EL ASEDIO

Teodoro Petkoff Fernando Rodríguez 

La manipulación del papel para la impresión de la prensa escrita, junto a la adquisición de algunos medios por personas interpuestas, han sido nuevas y filosas armas del gobierno para minimizar o mediatizar la libertad de expresión en el país.

Nos toca ahora a nosotros. A partir de ayer cesó por razones supuestamente técnicas, la impresión y distribución de este diario que hacía desde hace algunos años, en términos estrictamente comerciales, la otrora Cadena Capriles, hoy en manos de un grupo ostentosamente sumiso a los designios gubernamentales, que ya mostró su talante reprimiendo a valiosos periodistas que prestaban sus servicios a la empresa. Era de esperarse. Ello nos ha obligado a buscar un nuevo impresor, al margen de las empresas periodísticas mayores que también padecen de la carencia del papel manipulado. 

Esto al costo de tener que rebajar el número de páginas de nuestras ediciones semanales en un tercio, ocho páginas, y en la mitad, dieciséis, nuestra edición del Fin de Semana. A lo que se suma, aun con esos límites, un futuro difícil a corto plazo. Pedimos excusas a nuestros amigos lectores por esta mutilación de nuestros contenidos, a ese público amplio y fiel, por demás enterado, que nos ha seguido por casi tres lustros. No nos cabe sino decir que lo sentimos mucho.

Si a esto le sumamos otros atropellos como, por ejemplo, la demanda en curso del capitán Cabello, que no solo afectó a un columnista que citó una frase del demandante, verdadera o falsa, que se hizo del dominio público, sino que se extendió hasta nuestro director y a la junta directiva en pleno, hecho éste sin ningún precedente en la larga y oscura historia de los atentados contra la libertad de expresión en el país. Y que además se acompaña de severas medidas cautelares no razonadas como ordena la ley y la amenaza de años de cárcel y elevadas multas.

¡Cuánta saña y desmesura! Todo ello nos lleva a concluir, junto a otros factores como la presión sobre los anunciantes para inhibirlos de promoverse en nuestras páginas o los diversos juicios que contra el diario se han incoado durante años, que vivimos bajo un inclemente asedio que parece solo ha de saciarse con nuestra desaparición del escenario de la opinión nacional.

Bueno, esa es la empinada etapa que hoy comenzamos. Que no merma nuestros deseos y voluntad de seguir batallando, porque sentimos que tenemos un lugar necesario en este momento en el país tenebroso que nos rodea. Porque seguimos fieles a la línea trazada desde nuestros inicios de ser realmente independientes de cualquier interés ajeno a nuestra tarea, de ser fieles a la verdad periodística, de hablar siempre claro y raspao como reza nuestro lema; por todo eso, seguimos adelante.