julio 30, 2014

La máquina de mentir
ANDRÉS CAÑIZÁLEZ

El pasado 22 de julio, durante su intervención, la diputada por el PSUV Tania Díaz, se refirió a la campaña psicológica "que emprendieron medios de comunicación privados durante las guarimbas y actos terroristas que dejaron 43 personas asesinadas". Así reza la reseña de la agencia AVN. El texto refleja claramente para qué sirve un aparato de propaganda oficial, para construir el relato social y reinterpretar lo que ha ocurrido y dar una explicación que se repite a través de diferentes plataformas
Tomo algunos datos que publicó el 24 de noviembre de 2013 el diario El Mundo,economía y negocios. El Ministerio de Comunicación e Información (MINCI) seguirá siendo la punta de lanza de la comunicación oficial en 2014.
En el presupuesto de la nación se le asignan Bs. 1.133.600.000 (unos 22 millones de dólares a tasa SICAD II), lo cual ya representó un aumento de 35,86% con respecto a los Bs. 840.600.217 que se tuvo en 2013 (unos 16,8 millones de dólares). Debe acotarse que en 2013, entre enero y agosto, se le asignaron vía créditos adicionales aprobados por la Asamblea Nacional la suma de Bs. 132.998.087 (2,6 millones de dólares) en tres créditos para el área.
En la práctica, el MINCI contó con casi 20 millones de dólares para su ejecución 2013 y pidió 22 millones para 2014. Los cálculos se quedaron cortos en relación al aparato propagandístico que hacía falta para enfrentar, en el terreno simbólico, los efectos en la población de la desastrosa gestión gubernamental del gobierno de Nicolás Maduro.
La lógica del aparato oficial apunta no a resolver los problemas de fondo, sino a construir un relato propagandístico en el cual, para variar, el gobierno siempre se victimiza. Ciertamente tal tesis ha ido perdiendo fuerza, cada vez más el pueblo entiende que el desastre nacional no ocurre por culpa de otros, sino que responsabilidad directa de quienes están en el poder. De quienes largamente han ejercido el poder.
Desde el poder se sigue apostando a magnificar la máquina de mentir. La Asamblea Nacional autorizó este 22 de de julio tres créditos adicionales para el MINCI, el más grande por Bs 1.433.778.418 (unos 28 millones de dólares) se justificó como respuesta ante la "guerra psicológica", otros dos por 213.900.652 (4,2 millones de dólares) y Bs 200.000.000 (4 millones de dólares), se destinarán a proyectos de comunicación comunitaria e indígena.
En total, el MINCI contará este 2014 con 58,2 millones de dólares. Todo lo que se gastó en 2013, al menos oficialmente por el MINCI, se multiplicó casi por 3 para 2014 y estamos hablando de cifras en dólares, que sencillamente calculamos trasladando las sumas en bolívares a la tasa del SICAD II.
Este 22 de julio, durante su intervención, la diputada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PUSV) Tania Díaz, se refirió a la campaña psicológica que emprendieron medios de comunicación privados durante las guarimbas y actos terroristas que dejaron 43 personas asesinadas. Así reza la reseña de la agencia oficial AVN. Este texto refleja claramente para qué sirve un aparato de propaganda oficial, para construir el relato social, para reinterpretar lo que ha ocurrido y dar una explicación que se repite a través de diferentes plataformas.
"El 12 de febrero se desató la más grande guerra psicológica con un discurso que pretendió llevarnos al caos, un discurso que tenía la salida del presidente, Nicolás Maduro, y el asalto a las instituciones públicas", dijo Tania Díaz en la reseña de AVN. Por su parte, el también diputado por el PSUV, Earle Herrera, sostuvo: "Nosotros aquí vamos a aprobar todo lo que haya que aprobar para defendernos del imperio y de sus lacayos aquí en el país".
Ha quedado claro que se va a aprobar todo lo que deba aprobarse al punto que casi se triplica el presupuesto de la propaganda en un momento de tantas urgencias sociales y económicas que afectan, con mayor dureza, a los pobres. Con estos créditos adicionales inmensamente mayores al presupuesto original, la máquina de mentir viene con todo.
NUEVO RELATOR DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
El periodista y abogado uruguayo Edison Lanza ha sido seleccionado como el nuevo relator de la Relatoría de la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para sustituir a la colombiana Catalina Botero.
Tras un largo proceso de selección, que se activó desde inicios de este año, con entrevistas con los postulantes al cargo de Relator de Libertad de Expresión de las Américas y luego de un proceso que incluyó la realización de consultas públicas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) eligió a Lanza, docente de la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República y director del Centro de Archivo y Acceso a la Información Pública (CAinfo).
El nuevo relator asumirá su cargo el 3 de octubre, y estará cumpliendo funciones por tres años, con opción de renovación por tres años más. El modelo venezolano de hegemonía comunicacional que implantó Hugo Chávez, y profundizado por el gobierno de Nicolás Maduro, debería ser una prioridad para Lanza, después de la inhibición y cautela que marcaron la gestión de Botero en relación con Venezuela.
Diario Tal Cual, 29/07/2014

julio 23, 2014

Cineastas criollos en estado de alerta
Representantes del sector están inquietos por posible cambio
del Cnac al Minci
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Discutirán los desafíos de la industria en un foro (Créditos: Cortesía)
Sergio Moreno.- Preocupados. Así se encuentra el gremio cinematográfico venezolano, alerta ante los cambios recientes que ha sufrido la industria. Hace tres meses, en la Gaceta Oficial número 40.357, se publicó que La Villa del Cine pasaba a ser una dependencia del Ministerio de Comunicación e Información (Minci). Luego se le unió la distribuidora Amazonia Films, la cual desde hace unas semanas se encuentra adscrita al despacho de Delcy Rodríguez.

Entre los cineastas existe temor de que el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (Cnac) sea el próximo en convertirse en dependencia del Minci. Esta decisión tendría que aprobarse a través de una reforma de la Ley de Cine, vigente desde hace 21 años.

Para la realizadora Solveig Hoogesteijn, “la principal preocupación es que si el sector cine pasa a un Ministerio de Comunicación e Información, cuya misión es promulgar y dar a conocer las obras del Estado, allí podría haber un aspecto propagandístico, que haría sombra sobre la libertad de expresión del cineasta”. La misma inquietud se repite entre una larga lista de creadores criollos, quienes se reunieron la semana pasada en el auditorio del Colegio Universitario de Caracas para presentar el Foro del Cine Venezolano, que comenzará el próximo 1 de agosto. Se trata de un encuentro que reunirá a los diferentes gremios cinematográficos, para discutir el futuro del sector.

Según el director Thaelman Urguelles, la independencia que han tenido hasta ahora podría perderse cuando pasen el Cnac al Minci. Román Chalbaud, sin embargo, no cree que hayan cambios estructurales ante una posible mudanza de la plataforma, pero celebra el debate sobre el tema dentro del gremio.

Por su parte, el cineasta Alejandro Bellame considera que en la “Ley de Cine existe un artículo que convoca a un impuesto parafiscal, que es Fonprocine, aportado por el sector privado. Esa es la base de la producción de nuestro cine. El dinero de nuestro cine no proviene del Estado, proviene de ese impuesto parafiscal, eso nos ha dado una libertad tanto de decisión muy plural, democrática, para que los mejores proyectos sean realizados”.

El presidente del Cnac, Juan Carlos Lossada, pide tranquilidad. “21 años después de la aprobación de la Ley de Cine, y tras haberse cumplido 9 años de la reforma en el 2005, es buen momento para hacer análisis, reflexiones, establecer desafíos. Las opiniones de los cineastas siempre han sido tomadas en cuenta al momento de definir las políticas públicas. Creo que el foro es una oportunidad para debatir la preocupación por parte de los gremios con relación a una posible adscripción del Cnac al Minci. Transmitiría tranquilidad. He estado en comunicación con ambos ministros y lo que hemos conversado me permiten expresar que, tal como ha sido hasta ahora, se tomarán en cuenta los puntos de vista de todos, sin importar el color político”.

El debate sobre el cine nacional se realizará durante este foro en agosto. Las inscripciones ya están abiertas a través de www.forodelcinevenezolano.org.ve.


Últimas Noticias, domingo 20 de julio de 2014

Leer más en: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/chevere/espectaculos/cineastas-criollos-en-estado-de-alerta.aspx#ixzz38J7k5jbN


julio 19, 2014

Sábado 19 de Julio de 2014 | 9
TalCual


Fin de semana

INFOCRACIA

Uso y abuso de la señal de VTV



ANDRÉS CAÑIZÁLEZ 


VTV no es el canal de todos los venezolanos, ni siquiera lo es de los chavistas, es el canal de la nomenclatura ARCHIVO
E l presidente Nicolás Maduro, como heredero político de Hugo Chávez, recibió problemas y deudas de diversa naturaleza especialmente en al ámbito económico. Sin embargo, recibió al mismo tiempo un importante aparato comunicacional que puede manejar a su antojo, al igual que su predecesor. El control sobre los contenidos informativos políticos que emite la televisión abierta, junto a cortapisas a la televisión por suscripción, eclipsaron la presencia televisiva de las voces disidentes en Venezuela.

Junto a una televisión insulsa, sin polémica política en la pantalla, Nicolás Maduro terminó entronizándose mediáticamente gracias a las cadenas de radio y televisión y, un asunto no menor, gracias al control sobre la señal de los canales de televisión del Estado y en particular de Venezolana de Televisión (VTV). La principal señal de televisión administrada por el gobierno, con cobertura nacional, no sólo dista de ser el canal de todos los venezolanos, sino que ni siquiera es el canal de todos los chavistas.

VTV ha devenido en el canal de lo que podríamos llamar la "nomenclatura", categoría para definir a lo que en criollo en el pasado se llamó el cogollo. Por allí desfilan ministros y otros altos funcionarios, directivos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y hasta allí llega la apertura. No se le da cabida en VTV a la diversidad que coexiste en el seno del chavismo, ni tampoco se refleja el propio malestar que subyace en sectores del mismo PSUV. La carta del ex ministro Giordani no fue noticia en ese medio.

El uso de VTV para la transmisión de los actos partidistas del PSUV es un acto de corrupción a todas luces, pero es a fin de cuentas una demostración de cómo ese medio está al servicio de quienes están hoy en el poder, dentro de la propia lucha interna del partido que fundara Chávez.

Desde abril de 2013, Nicolás Maduro ha salido en VTV más de 544 horas, una cifra que significa 73 minutos diarios en Venezolana de Televisión, el canal "de todos los venezolanos". El uso de los medios del Estado para propaganda política es un abuso de poder y viola la Constitución venezolana. Igual como hizo la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) hace unos días, hay que denunciar este abuso.

De acuerdo con los datos del Cadenómetro de la organización sin fines de lucro Monitoreo Ciudadano, el uso de VTV como herramienta política por parte del gobierno aumenta en momentos importantes para el proyecto político de Nicolás Maduro. Las cifras completas pueden leerse en www.monitoreociudadano.org o la cuenta en Twitter @cadenometro Al igual como las cadenas, Maduro ha utilizado los medios de comunicación del Estado de una manera impresionante, especialmente en épocas cruciales para la promoción del chavismo y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Superando el promedio de los primeros seis meses de 2014 de 61 minutos cada día, se presentó contenido político en Venezolana de Televisión (VTV) 100 minutos cada día durante la campaña para las elecciones municipales del 8 de diciembre de 2013 y 7 horas cada día en la campaña para las elecciones presidenciales del 14 de abril de 2013.

Además de la cantidad de horas y minutos, el costo comercial de estas transmisiones por VTV también es alto. De acuerdo con el valor publicitario equivalente calculado por Monitoreo Ciudadano, las 103 transmisiones de VTV de 2014 representan al menos 113 millones de bolívares fuertes (USD 17,1 millones a la tasa de cambio oficial). Maduro maneja a VTV como su canal de televisión.