octubre 15, 2014

TalCual
y talcualeros


CARLOS OTEYZA


No son días fáciles para TalCual, diario tan batallador como asediado. En sus primeras planas se anuncian los días que le restan de circulación. La razón práctica de esta desaparición sería la falta de papel; la verdadera, el asedio del gobierno a la libertad de expresión. La falta de papel es sólo el camino para lograr el objetivo: ahogar al adversario, pero nada está escrito. Y desde el seno de los trabajadores, desde esa cultura de los que se han denominado talcualeros, periodistas de ayer y de hoy que han hecho vida en este periódico, se buscan salidas para que 
TalCual, como mínimo, permanezca en `circulación’ en for- mato digital. 

Cuando el periódico nació, en abril del 2000, venía su director de ser removido de la dirección del vespertino El Mundo. El gobierno presionó a la Cadena Capriles para lograr su salida y Teodoro no se achicopaló y reviró de inmediato creando otro vespertino: 
TalCual. De allí el célebre pri- mer editorial titulado: "Hola Hugo", como diciendo `me sacaste por una puerta pero figúrate que entré por otra’. 

Eran aquellos días tiempos en que el humor todavía tenía cabida en la lucha por la libertad de expresión. Recordemos, para aquel momento se preparaban las elecciones presidenciales del 2000 en las que el candidato Arias Cárdenas, compitiendo contra Chávez, prometía durante su campaña erradicar "el populismo mesiánico". También de aquel año data la célebre caricatura de Zapata en El Nacional, en que alrededor de la espada del poder se podía leer aquello de "A mí la sociedad civil me gusta: firme y a discreción". El nacimiento de 
TalCual en el 2000, fue un acto de coraje, de civi- lidad, de lucha democrática en momentos que despuntaba el iceberg que luego emergería con toda su fuerza atropelladora contra los medios de comunicación y la libertad de expresión. 

El diario independiente 
TalCual ha sido sin duda un sobrevi- viente de esta inclemente arremetida generalizada del gobierno contra los medios: sin publicidad de los entes oficiales, con repetidas demandas judiciales, multas para suscolaboradores y el periódico, persecución a su junta directiva y ahora, la estocada de la falta de papel para circular. 

Pero también 
TalCual ha sido una formidable escuela para decenas de periodistas que se han formado y que, luego deemigrar a otros medios, siguen sintiéndose parte del espíritu combativo y democrático en el que se nutrieron. Así lo expresaron muchos de ellos en una asamblea recientemente celebrada entre talcualeros de ayer y de hoy, que buscaba salidas viables para que este periódico defensor de la democracia, asediado en estos momentos, no sucumba frente a la voluntad totalitaria del poder. 

Habrá que estar atentos a las propuestas que surjan de estas reuniones, para que la sociedad civil, que no estáfirme ni a discreción, los acompañe en las decisiones que pronto se tendrán que tomar.      
Miércoles 15 de Octubre de 2014
Tal Cual  







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