abril 02, 2011

El libro que revela los ataques sistemáticos de Chávez contra los medios

Se trata de Cerco rojo a la libertad de expresión. Su autor, Oscar Lucien, anticipó enRadio 10 detalles escalofriantes de las maniobras del caudillo contra la prensa de Venezuela: Cierres de medios, bloqueos, persecuciones impositivas, pautas que se usan como premios y castigos y programas en la TV pública que "descalifican e intimidan"

En pocos días saldrá a la venta Cerco rojo a la libertad de expresión, de Oscar Lucien, periodista y columnista del diario venezolano El Nacional, texto que revela los "ataques sistemáticos" del régimen de Hugo Chávez contra los medios en general y los periodistas en particular.
En una entrevista con Marcelo Longobardi, en el programa Cada Mañana de Radio 10, el escritor dio un pormenorizado detalle de todas las maniobras que aplica el caudillo bolivariano –que en la Universidad de La Plata recibió un dudoso premio a la libertad de expresión– para amordazar y amedrentar a los medios y a dirigentes opositores.
En un largo racconto, Lucien habló de cierre de medios, bloqueos, persecuciones con leyes impositivas y supuestas caducidades de licencias, publicidad oficial que se usa como premio y castigo por la línea editorial de la emisora en cuestión y hasta programas en la televisión pública que descalifican e intimidan a periodistas críticos u opositores políticos.
"Hay un ataque sistemático a los medios y a la libertad de expresión que Chávez lo enmascara con diferentes motivos y lo justifica con la existencia de una supuesta guerra mediática", afirmó el periodista.
Según cuenta Lucien, el texto, que será lanzado la semana próxima, presenta "una reflexión más detenida de por qué la cadena presidencial es violatoria de derechos y garantías constitucionales".
Lucien denunció que el chavistmo utiliza métodos para "encubrir y enmascarar los ataques sistemáticos a la libertad de expresión" y enumeró una serie de disposiciones legales para cumplir su objetivo: "Tiene un dispositivo normativo legal para intimidar a los medios, la utilización de los Tribunales para amedrentar e intimidar, la criminalización sistemática, la utilización de mecanismos de presión impositivos, entre otros".
"En Venezuela la Constitución garantiza la libertad de expresión y el derecho a la información de los ciudadanos, sin embargo se fueron creando un conjunto de dispositivo legales como la Ley de Responsabilidad Social en Radio y TV, la ley de Telecomunicaciones, incluso, hubo un intento de creación de la ley de delitos mediáticos", explicó el periodista.
El libro describe además como "se degrada a los opositores" en los programas comoLa Hojilla Los papeles de Mandinga. "Son programas de la TV pública que se utilizan de una manera bastante perversa para descalificar e intimidar a los opositores", aseguró Lucien.
Además, se muestra "el negativo efecto económico en la industria de la radiotelevisión" que ha causado el régimen del caudillo caribeño y "la actividad publicitaria, los intereses ciudadanos de entretenimiento e información".
En su libro, Lucien también dejar ver los procedimientos del Seniat (ente recaudador) o el Conatel (organismo que control las telecomunicaciones) para no renovar  las licencias de las emisoras que no están alineadas con el chavismo.
Lucien, columnista del diario El Nacional, sostuvo que Chávez, "desde el comienzo de su mandato hasta diciembre de 2010, nos encadenó 2.125 veces, con un total de 1.464:01:45 horas", en referencia a discrecionalidad con la que abusa de la cadena presidencial.

abril 01, 2011

El premio de La Plata

1. Cuando recibí la llamada de la periodista para saber mi opinión sobre el premio Rodolfo Walsh al teniente coronel Chávez, salí de mi error. Había tomado como chanza el mensaje que corría por la red social twitter: "En La Plata dan un premio de buen comunicador al presidente Chávez".

Imagino que por un curioso mecanismo asociativo, relacioné La Plata (con plata, dinero), Argentina (con maletín, dinero), los barcos que le van a construir a Chávez en Buenos Aires (dinero), la relación amistosa Cristina Kichner-Chávez (dinero), premio (compensación, dinero) con la extensa cháchara de despedida de Chávez de los venezolanos durante unas tres horas (sintético, preciso, buen comunicador), antes de abordar el avión.

¿Qué pienso repito la interrogante que la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Plata dé un premio al presidente Chávez?

Primero, que nada, repito, pensé que se trataba de un chiste. Acababa de ver al jefe del Estado usurpando durante horas el llamado sistema nacional de medios públicos (VTV, canal 8 y canal 61, Vive Tv, ANTV y Telesur) disertando orondo en el marco de un "Encuentro entre la Dirección Nacional y los equipos estadales del PSUV" en el hotel Alba.

En las varias veces que desactivé el "mute" del televisor, el teniente coronel Chávez evocaba un episodio de su vida personal, de sus días de cadete u oficial, de sus bochornosas andanzas golpistas mientras era oficial activo de las Fuerzas Armadas Nacionales. Así como si nada, como un chiste o como testimonio de su "glorioso" pasado.

Muchos de los relatos ya conocidos y repetidos hasta la saciedad, algunos edulcorados para destacar su protagonismo. ¿Merece un premio un individuo que actúa de esta manera?, me pregunto retóricamente y la periodista me ataja de inmediato: "Para eso lo estoy llamando a usted".

Pero la parte que más me llamó la atención del discurso del presidente del PSUV, comandantepresidente (sic) de la república fue la condena, retórica, a la corrupción. ¿Disociación sicótica? que llaman los oficialistas.

No puede criticar la delincuencia quien con un arma en la mano asalta una tienda.

La vigente ley Contra la Corrupción, aprobada bajo el gobierno revolucionario, bolivariano, condena taxativamente como corrupción el uso de medios públicos en función de proselitismo político y establece penas muy severas.

Por razones de espacio, me limito al artículo 58:
El funcionario público que, indebidamente, en beneficio particular o para fines contrarios a los previstos en las leyes, reglamentos, resoluciones u órdenes de servicio, utilice o permita que otra persona utilice bienes del patrimonio público o en poder de algún organismo público o de empresas del Estado cuya administración, tenencia o custodia se le haya confiado, será penado con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años.
¿Es consistente la condena presidencial contra la corrupción?

2. ¿Merece un premio a la Comunicación el presidente Chávez?

Fuera del uso corrupto que hace el jefe del Estado del sistema nacional de medios públicos al servicio exclusivo de su partido y del modelo político que se pretende implantar en Venezuela, fotocopia del de los hermanos Castro en Cuba, a contracorriente de la voluntad popular expresada el 2 de diciembre de 2007, los venezolanos padecemos un cerco inclemente a la libertad de expresión y al derecho a la información consagrados en la Constitución de la República.

Hasta el 2010, el presidente Chávez encadenó a los venezolanos más de 2.100 veces.

Se apodera de los medios públicos y de la radiotelevisión comunitaria semanalmente, un promedio de 5 horas en su show de variedades Aló Presidente, el cual es retransmitido, además, en versión editada en horario nocturno.

De manera que no puedo calificar sino obscena la declaración del presidente Chávez a su llegada a Argentina, ante el evidente desagrado de la prensa independiente por el absurdo y complaciente premio otorgado: "No he cerrado ningún medio de comunicación en Venezuela".

Pues bien, ésa es una mentira que puede soltar impunemente en Argentina, pero si aquí en nuestro país se atreviera a presentarse ante los medios no oficialistas, el más bisoño periodista podría preguntarle: Y ¿Radio Caracas Televisión? ¿RCTV Internacional?, ¿y el circuito radial CNB y otras 35 emisoras? ¿No es acaso Chávez el autor intelectual de las perversas reformas a la Ley de Responsabilidad de Radio y Televisión y a la Ley Orgánica de Telecomunicaciones? ¿Qué decir del incesante acoso al canal de noticias Globovisión? ¿De la descalificaciones, intimidaciones y criminalización a periodistas y dueños de medios, de los juicios a periodistas, de las limitaciones en el acceso a las fuentes de información?

El de Argentina es, sin duda, el premio de la plata.

Lea más en el libro Cerco rojo a la libertad de expresión...

marzo 31, 2011

Violar la libertad de expresión no se reduce a poner preso a un periodista

En Venezuela prevalece hoy un clima de intimidación, de autocensura, de amenazas veladas. Y no tan veladas.

En una oportunidad, disfrazado de militar y apuntando con un fusil Kalashnikov el pequeño bombillo rojo de una cámara grabadora encendida, el jefe del Estado afirmó:
Ustedes creen que es gratuita la campaña de todos los días por algunos canales de televisión, cuyas 24 horas de transmisión están dirigidas a dividir a los venezolanos. Eso viene pagado desde el imperio.
(...) Nosotros no podemos ser tan irresponsables de seguir dándole concesiones a un pequeño grupo de personas para que usen el espacio radioeléctrico que es del Estado, es decir del pueblo, contra nosotros mismos, en nuestras propias narices, como quintas columnas. A mí me importa un comino lo que digan los oligarcas del mundo.
Durante estos once años de revolución bolivariana el Estado venezolano ha sido incapaz de garantizar el ordenamiento del espacio público de las comunicaciones para promover y garantizar amplitud y variedad de las coberturas informativas y, en particular, el pluralismo de la opinión pública nacional.

Los venezolanos, por el contrario, hemos estado sometidos a una peculiar dictadura mediática que se expresa en dos ver- tientes fundamentales: por un lado, la confiscación progresiva de todos los medios radioeléctricos del Estado sometidos al exclusivo beneficio de la parcialidad política en el gobierno; por otro, el cerco incesante a la libertad de expresión.

Como ningún otro en la historia de Venezuela, el gobierno del presidente Chávez se ha caracterizado por una marcada valoración y dominio de lo mediático. Mientras manifiesta una hipersensibilidad a la crítica, ha ido construyendo un contundente entramado radioeléctrico, de canales de televisión abierta, cable, de medios pretendidamente comunitarios, que sirven de manera exclusiva a la “ideología de la revolución bolivariana”.

En estos medios, concebidos al estilo de las dictaduras totalitarias del llamado “socialismo real”, sólo tienen cabida quienes suscriben el ideario excluyente de la revolución. Una tarea inmediata para un futuro gobierno de unidad nacional, de talante democrático, es colocar en su agenda política la restitución de los medios del Estado al servicio de la ciudadanía.

Cuando los periódicos y estaciones de radio y televisión están en condiciones de desempeñar sus tareas libremente, pueden ser ele- mentos importantes en la creación de la democracia. Además de fiscalizar a las instituciones locales y alertar al público acerca de asuntos de seguridad, pueden ayudar a los ciudadanos a compren- der su gobierno y acceder a él.

Los venezolanos requerimos con urgencia de una acción cultural y comunicativa que potencie la democracia y nos cure de los efectos, de los desatinos de corte autoritario y caudillista de estos últimos años.

Lea más en el libro Cerco rojo a la libertad de expresión...