1. #abajocadenas Últimamente mi poceta se está tapando a mediodía ¿Alguien sabe por qué? Que se joda la cadena AUN hay internet #abajocadenas. Toda la sociedad debe pronunciarse contra cadenas y payasadas del régimen. Régimen intenta arrodillar al pueblo venezolano encadenando medios de comunicación #AbajoCadenas. Estas cadenas deberían llevarnos a una reacción en cadena. Debemos hacer caso a nuestro himno: #AbajoCadenas. Próxima telenovela de las 9: Cadenas de Amargura... #AbajoCadenas. Es un placer activar el Muting... #AbajoCadenas. Les recuerdo que esta es la segunda cadena del día. ¿Para qué crearon entonces el Sistema Nacional de Medios Públicos? #AbajoCadenas. ¿Qué se puede hacer desde la Asamblea Nacional contra el abuso de las cadenas? Es traición a la patria cuando encadenas en CHINO y olvidas que hoy se estrena una producción nacional VENEZOLANA. #AbajoCadenas/ Para que se acabe la cadena perpetua todos a votar en el 2012. #AbajoCadenas. ¿Cuánto será la media anual de encadenamientos abusivos? ¿Cuánto nos cuesta?... #AbajoCadenas. Dictadura de Chávez arrodilla a pueblo venezolano, y los toma de sus sentidos a través de cadenas.. #AbajoCadenas. El régimen tiene hegemonía mediática ... Está mostrando toda su capacidad de abuso de poder. #abajocadenas.
2. Son muy escasas las expresiones que existen en las sociedades democráticas de esta perversa y radical apropiación de todo el espectro radioeléctrico por parte de un jefe de Estado en beneficio de su acción de gobierno y, peor aún, para colocarlo al servicio de su parcialidad política, de sus veleidades personales de show man. En Venezuela, a pesar de lo que muchos pueden creer, no existe fundamento constitucional o jurídico alguno para que se nos “aplique la cadena” en tal grado de impunidad. Contrariamente a lo que da entender el propio mandatario, y el “rictus” sadista que suele acompañar su llamado a “cadenas”, su condición de Presidente de la República no lo faculta para imponer sus alocuciones oficiales de manera simultánea en todo el circuito radioeléctrico. La cadena contraviene los artículos 57 y 58 de la Constitución Nacional relativos a la libertad de expresión y al derecho a la información. Por otro lado, es falso que la Ley Orgánica de Telecomunicaciones (incluso con su reciente reforma) provea de algún asidero legal para esta cuestionable limitación a la libertad de expresión y al derecho a la información. Esta ley establece que el Presidente podrá ordenar “a los operadores que presten servicios de televisión por suscripción, a través de canal de información a sus clientes y a las empresas de radiodifusión sonora y televisión abierta la transmisión gratuita de mensajes y alocuciones oficiales, de la Presidencia o Vicepresidencia de la República o de los Ministros”, pero en ningún aparte establece que estas transmisiones deban ser simultáneas. El incremento de las cadenas presidenciales en los últimos días se corresponde con un patrón de conducta ya denunciado por la Misión de observación electoral de la Unión Europea: en época de campañas electorales el presidente de la república hace un uso abusivo de sus alocuciones que desequilibra el debate político por lo que recomienda al Consejo Nacional Electoral tomar resoluciones normativas al respecto. ¿Y el CNE? Tranquilos. En la peluquería, o haciéndole promoción al “mejor sistema electoral del planeta”. Con el mayor descaro el presidente de la república inicia anticipadamente la campaña electoral para su reelección y el CNE avala con su silencio cómplice, al igual que los otros poderes públicos.
Por su parte, en numerosísimas oportunidades la Relatoría para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos (OEA) ha expresado su preocupación por la duración y frecuencia de las cadenas nacionales de radio y televisión del gobierno venezolanos, muchas de ellas consideradas abusivas en función de la información transmitida, y en general, en clara violación del artículo 13 de la Convención Americana sobre DDHH, referido al ejercicio de la libertad expresión.
3. En el libro “Cerco rojo a la libertad de expresión”, de próxima circulación, presento una reflexión más detenida del por qué la cadena presidencial es violatoria de derechos y garantías constitucionales, sobre emblemáticos impactos perjudiciales coyunturales, descontado el negativo impacto económico sobre la industria de la radio televisión, sobre los intereses ciudadanos de entretenimiento e información. Para muestra un botón: desde el inicio de su mandato hasta diciembre de 2010 el presidente nos encadenó 2.125 veces, con un total de 1464:01:45 horas.
Vaya abuso #Abajo cadenas.
Óscar Lucien
Lea más en el libro Cerco rojo a la libertad de expresión...
Documentos sobre ataques y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela (y más allá).
marzo 18, 2011
marzo 15, 2011
¿Existe libertad de expresión en Venezuela?
Si nos atenemos a los citados artículos, fundamentales de la Constitución, y a lo consagrado en la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión, podemos glosar un inicial repertorio de atentados, restricciones, limitaciones al ejercicio de la libertad de expresión y de información en Venezuela que desenmascaran la cada vez más gastada coartada del oficialismo:
a) El inconstitucional uso y abuso de los medios radioeléctricos del Estado venezolano por parte del presidente Chávez, en particular, el abuso de las llamadas “cadenas”, es decir el copamiento totalitario de todo el sistema radioeléctrico, público y privado. Las cadenas, digámoslo de una vez, constituyen una palmaria violación de la libertad de expresión y del derecho a la información de los venezolanos.
b) El marco legal intimidatorio, la consagración de normas jurídicas que tipifican entre las leyes de desacato, la reforma del Código Penal, artículos de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones y de la Ley de Educación, las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (sentencia 1013, sentencia 1942), la abortada Ley Especial Contra los Delitos Mediáticos, el amago de una ley para controlar internet, que se concreta luego en la reforma a la Ley Resorte.
c) Los retrasos administrativos y burocráticos, la discrecio- nal permisología para el otorgamiento de autorizaciones para la colocación de antenas y ampliación de la cobertura de estacio- nes de radio y de televisión por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), restringen el ejercicio de la libertad de expresión y de información de los venezolanos. El cierre de RCTV y de 34 emisoras de radio, agudiza en su condición ex- trema la estrechez del cerco.
d) El permanente acoso del Seniat (entidad recaudadora de impuestos) que denuncian directores y propietarios de medios que mantienen una posición editorial crítica al Gobierno tipifica como limitación al ejercicio de la libertad de expresión.
e) La discrecionalidad en la colocación de la pauta de pro- paganda oficial, tanto de la administración central como descentralizada, regional y local.
f) La negativa o los obstáculos para acceder a las fuentes informativas de entidades del Gobierno.
g) La concentración de medios de comunicación del Estado para uso exclusivo del Gobierno y para el culto a la persona- lidad del Presidente de la República.
h) Los atentados a las instalaciones físicas y las agresiones directas a los periodistas constituyen una amenaza latente dada la displicencia con la que los organismos policiales y judiciales abordan el asunto.
i) Las modificaciones en el Reglamento de Interior y de Debates de la Asamblea Nacional que limitan la libertad de expresión de los parlamentarios.
j) El desamparo institucional y la manifiesta actitud negativa del Estado venezolano ante las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para la protección de medios y de comunicadores.
Lea más en el libro Cerco rojo a la libertad de expresión...
a) El inconstitucional uso y abuso de los medios radioeléctricos del Estado venezolano por parte del presidente Chávez, en particular, el abuso de las llamadas “cadenas”, es decir el copamiento totalitario de todo el sistema radioeléctrico, público y privado. Las cadenas, digámoslo de una vez, constituyen una palmaria violación de la libertad de expresión y del derecho a la información de los venezolanos.
b) El marco legal intimidatorio, la consagración de normas jurídicas que tipifican entre las leyes de desacato, la reforma del Código Penal, artículos de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones y de la Ley de Educación, las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (sentencia 1013, sentencia 1942), la abortada Ley Especial Contra los Delitos Mediáticos, el amago de una ley para controlar internet, que se concreta luego en la reforma a la Ley Resorte.
c) Los retrasos administrativos y burocráticos, la discrecio- nal permisología para el otorgamiento de autorizaciones para la colocación de antenas y ampliación de la cobertura de estacio- nes de radio y de televisión por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), restringen el ejercicio de la libertad de expresión y de información de los venezolanos. El cierre de RCTV y de 34 emisoras de radio, agudiza en su condición ex- trema la estrechez del cerco.
d) El permanente acoso del Seniat (entidad recaudadora de impuestos) que denuncian directores y propietarios de medios que mantienen una posición editorial crítica al Gobierno tipifica como limitación al ejercicio de la libertad de expresión.
e) La discrecionalidad en la colocación de la pauta de pro- paganda oficial, tanto de la administración central como descentralizada, regional y local.
f) La negativa o los obstáculos para acceder a las fuentes informativas de entidades del Gobierno.
g) La concentración de medios de comunicación del Estado para uso exclusivo del Gobierno y para el culto a la persona- lidad del Presidente de la República.
h) Los atentados a las instalaciones físicas y las agresiones directas a los periodistas constituyen una amenaza latente dada la displicencia con la que los organismos policiales y judiciales abordan el asunto.
i) Las modificaciones en el Reglamento de Interior y de Debates de la Asamblea Nacional que limitan la libertad de expresión de los parlamentarios.
j) El desamparo institucional y la manifiesta actitud negativa del Estado venezolano ante las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para la protección de medios y de comunicadores.
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febrero 18, 2011
Formas perversas del socialismo real
“Siéntese diputado, siéntese diputado, siéntese” son las palabras más frecuentes con las que el nuevo presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Soto Rojas, suele reconvenir a los diputados de la alternativa democrática. Los ciudadanos, desde nuestra casa, víctimas de la dictadura mediática del autonombrado Sistema Nacional de Medios Públicos, no podemos apreciar quien es el diputado que no parece atender el reclamo imperativo del presidente de la AN. El parlamento, foro político por excelencia, espacio donde se acude para, esencialmente, hablar, bajo la directiva del oficialismo, ha condenado a la bancada democrática a la invisibilidad. En virtud de la arbitraria decisión de la cúpula legislativa que impide a los medios independientes la cobertura de las sesiones plenarias, los ciudadanos estamos obligados a presenciar las sesiones plenaria bajo los ojos bizcos del canal oficial de la Asamblea Nacional, que nos impone la representación legislativa como si estuviéramos en un teatro.
Cuando asistimos a una representación dramática en una sala, “el contrato” de la convención escénica entre público y actor nos permite imaginar y dar “materialidad” a realidades que no están presentes en el espacio escénico. Si la acción transcurre en la sala de un hogar, cuando el actor sale por uno de los laterales o el fondo, anunciándonos que se dirige algunas de las habitaciones, aceptamos perfectamente que del lado de los telones negros se desarrolla la otra vida que nos anuncia la ficción. De la misma naturaleza es la relación que ocurre ahora con la presencia-invisibilidad de los diputados demócratas en las deliberaciones de la Asamblea Nacional, quienes solamente existen bajo el criterio discrecional de quien dirige las cámaras de la ANTV, que suele privilegiar una óptica negativa, crítica o de descrédito. Y esta situación es inaceptable, por violatoria de las garantías constitucionales a la libertad de expresión, al derecho a la información y el libre acceso a las fuentes de información.
La reciente comparecencia de altos funcionarios del Ejecutivo Nacional, por obligación constitucional, y no por concesión graciosa del teniente coronel Chávez, puso nuevamente en evidencia lo pernicioso de esta práctica de exclusión que opera en la AN. Reseña la prensa que VTV y ANTV realizaron entrevistas dentro y fuera del hemiciclo, de minuto y medio con la oposición y de cuatro minutos con el oficialismo, mientras que afuera, los periodistas de los medios no gubernamentales estaban sometidos a seguir las incidencias del debate parlamentario a través de un monitor. Con motivo de la pasada trifulca al interior del hemiciclo, al fotógrafo oficial le obligaron a borrar las fotos que registraban el hecho, además de amenazarlo que de publicarse alguna evidencia fotográfica de lo ocurrido sería su responsabilidad.
Todo esto me lleva a una novedosa analogía con la formas perversas del socialismo real en su empeño de reescribir la historia, interviniendo y manipulando documentos, en particular fotografías. En el excelente blog del fotógrafo venezolano Vasco Szinetar encuentro un valioso fragmento de la novela “La risa y el olvido” del escritor checo Milan Kundera relacionado con las perversiones del totalitarismo comunista que estimo de interés relacionar con estas restricciones indebidas e inaceptables al acceso libre a los medios de comunicación en la AN.
“En febrero de 1948, el líder comunista Klement Gottwald salió al balcón de un palacio barroco de Praga para dirigirse a los cientos de miles de personas que llenaban la Plaza de la Ciudad Vieja. Aquél fue un momento crucial de la historia de Bohemia. Uno de esos instantes decisivos que ocurren una o dos veces por milenio.
“Gottwald estaba rodeado por sus camaradas y justo a su lado estaba Clementis. La nieve revoloteaba hacía frío y Gottwald tenía la cabeza descubierta. Clementis, siempre tan atento, se quitó su gorro de pieles y se lo colocó en la cabeza a Gottwald.
“El departamento de propaganda difundió en cientos de miles de ejemplares la fotografía del balcón desde el que Gottwald, con el gorro en la cabeza y los camaradas a su lado, habla a la nación. En ese balcón comenzó la historia de la Bohemia comunista. Hasta el último niño conocía aquella fotografía que aparecía en los carteles de propaganda, en los manuales escolares y en los museos.
“Cuatro años más tarde a Clementis lo acusaron de traición y lo colgaron. El departamento de propagando lo borró inmediatamente de la historia y, por supuesto, de todas las fotografías. Desde entonces Gottwald está solo en el balcón. En el sitio en el que estaba Clementis aparece sólo la pared vacía del palacio. Lo único que quedó de Clementis fue el gorro en la cabeza de Gottwald.”
Óscar Lucien
Twitter:@olucien
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